La película tuvo mucho impacto en mí porque nos muestra una
realidad que no solo pasa en Francia sino también en México y que esta igual o
peor en cuestión del comportamiento de los alumnos y los contextos
que los
rodean. Cómo es posible que el respeto hacia los maestros se este perdiendo
cada día más y al parecer los padres en lugar de tratar de colaborar con la
educación de sus hijos los están maleducando aún más por no darse un tiempo de
calidad para descubrir que es lo que realmente esta sucediendo con ellos, se
esta perdiendo la cultura de la prevención por su parte y también por muchos
profesores que no quieren ver la realidad o que la ven pero prefieren seguir
con los ojos vendados.
Dentro de los planteles educativos se necesita tener una
unión de trabajadores de la educación para así poder contrarrestar los
problemas que se presenten de forma colaborativa y sin prejuicios hacia los demás.
Pero lamentablemente, son pocas las instituciones donde se tiene una relación
sana y libre de orgullos, prejuicios y envidias hacia el trabajo del otro lo
cual tiene como consecuencia un aislamiento del entorno. Sin embargo, aún así
se les exige a los jóvenes que se relacionen en una sana convivencia dentro del
salón cuando nosotros mismos les estamos presentando otro ejemplo.
Aún así, queremos que los jóvenes confíen en los profesores,
otra cosa que es difícil de conseguir. La mayoría de los adolescentes creen que
los adultos están en su contra y por consecuencia los mayores no se toman el
tiempo de hacerlos entender que no es así, al contrario, esta bien que se les
deba respeto y que se vean como figuras de autoridad pero no son maquinas sin
sentimientos o verdugos que deban juzgarlos. Si un alumno se encuentra en algún
problema no quiere decir que se deba involucrar de un todo y empezar a dar
sugerencias de lo que debe o no debe hacer, sino hacerle ver la situación en la
que esta y en los problemas que puede enfrentar a futuro pero que la decisión
esta en el y el resultado que obtenga lo afectará y beneficiará a el
directamente y a sus allegados de cierta forma. Para ellos es muy difícil
expresar sus sentimientos y el escuchar que
algún profesor se interesa por ellos les puede causar cierto tipo de
desconfianza o sorpresa pero eso puede cambiar sin llegar a faltas de respeto o
abusos de confianza.
Otro punto a considerar es el nivel académico que están recibiendo
los jóvenes, se pretende que salgan preparados para enfrentar el mundo pero
cuantas veces presentamos situaciones donde realmente utilicen lo que ven
dentro de las aulas o donde esta el propósito dado a conocer a los alumnos y fijado
por el profesor. Los alumnos no son cajas vacías donde se pueda llegar y
depositar un conocimiento solo para llenar el vacío, ellos saben cuando la
clase tiene un objetivo y a partir de este deciden si poner atención o no y si
a esto se le suma la actitud con la que llega el profesor pues la reacción de
su parte lo dice todo.
Una de las cosas que
me hizo recordar cuando estaba en la preparatoria fue cuando al alumno que iban
a expulsar le hicieron un consejo de disciplina y llevo a su mamá quién no entendía
el idioma y el joven le estaba traduciendo a ella y a los profesores presentes.
Yo presencié varias situaciones así y los muchachos no siempre dicen lo que
realmente se esta tratando en las juntas de padres, esto aprovechándose de que
las partes involucradas no comprenden el vocablo del otro.

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