lunes, 17 de diciembre de 2012

Segundo Ensayo de Jornada


Reflexión segunda jornada

La vida en la escuela secundaria se puede decir que es fácil, se esta con los amigos, se experimentan cosas nuevas, se aprende junto con los maestros y en ocasiones sin ellos. Sin embargo, no todo es siempre así de simple. Esta es una parte de lo que muestran los planteles y las opiniones de algunos estudiantes, pero también existen practicantes que acuden a estas instituciones en busca de vivencias y nuevos aprendizajes.

Eso fue lo que sucedió la semana de práctica dentro de la escuela secundaria Técnica 10, “República Italiana” a la cuál acudí a dar mis prácticas de jornada por segunda vez. En la primera práctica tuve una visita previa con el primer grado, ahora ésta fue con segundo. Cuando llegamos a que nos asignaran los grados, el coordinador académico nos comento que los grupos no serían fáciles, ya que la disciplina dentro de los salones era crítica. Cuando entré al salón, me di cuenta de que efectivamente había un problema disciplinario. Entré y tomé asiento, la maestra que estaba en ese momento me dio la oportunidad de hacer las entrevistas de los gustos a los estudiantes ya que estaban un poco inquietos y no querían trabajar.

Al estar haciendo las encuestas pude notar que la mayor parte de los alumnos, si no es que todos, estaban enfocados en lo que estaban haciendo y no solo respondían por terminar la actividad rápido, al contrario estaban leyendo detenidamente y contestando a consciencia. Fue en este punto donde descubrí que la conducta dentro de las aulas no era solo cuestión de los alumnos, pero también de los maestros. AL terminar las encuestas, di gracias a la maestra, la cuál trato de terminar su clase.

Posterior a esto, acudí con la maestra titular del grupo de primer grado para que me diera mi tema y después con el maestro de segundo para el mismo asunto. Durante el transcurso del día observé la conducta que los alumnos tenían con cada profesor y la forma en que éste se dirigía con ellos. De esta forma detecté indicios de que los adolescentes necesitaban un poco de atención y ayuda.

Las actividades realizadas fueron de gran apoyo al momento de planear las clases que estaría impartiendo. A partir de éstas pude notar las preferencias de los jóvenes, las cuales me dieron pauta para elegir personajes y formas de trabajo. Por lo tanto, empecé a tratar de estructurar las sesiones de acuerdo a los resultados. Fue aquí donde empecé a tener dificultades porque ahora no era solamente una planeación sino seis, una secuencia didáctica que constaba de tres sesiones por grupo.

Terminar las planeaciones no fue sencillo, primeramente porque no había hecho una secuencia anteriormente, entonces el buscar actividades que concordaran durante los tres días de  práctica fue laborioso. Inicié en la clase de primero con un poster de  mi perfil de Facebook donde mostraba mis gustos y disgustos para que los alumnos se fueran dando cuenta de lo que íbamos a estar viendo. Cuando terminé de presentarlo, les hice algunas preguntas de lo que estaba en el pizarrón, a lo cual los estudiantes respondían, aunque temerosos por no saber si estaban bien. Posteriormente continué con el review, en este implementé oraciones cortadas en  pedazos donde al principio les di el ejemplo para que se dieran cuenta de la actividad a realizar. Después de algunos ejemplos, un número de alumnos pasaron al frente a ayudarme en la estructuración lo cual hicieron correctamente y mientras lo tanto, el resto de la clase los ayudaba en caso de estar incorrectos, por mi parte, yo los dirigía con preguntas como, “¿Creen qué esta sea la respuesta correcta?”.

Como observé que la mayoría de los alumnos había entendido, pasé al make, donde los jóvenes tenían que decir si la imagen en la hoja de trabajo les gustaba o no, ellos debía elegir el botón “me gusta” y “no me gusta” y escribir una oración como las que anteriormente se les había presentado. Les entregué las hojas y me dispuse a monitorear el trabajo de los alumnos, caminado entre los espacios del salón. La mayoría de ellos lo estaban haciendo, sin embargo la confusión empezó a surgir porque unos lo estaban haciendo de una forma y otros, que no habían entendido bien la información, estaban trabajando de forma diferente. Esto ocasionó que algunos jóvenes empezaran a preguntar nuevamente algo que ya había entendido.

Lamentablemente, dentro de esa clase existieron varios imprevistos y distractores, que restaron tiempo de trabajo y no pude culminar todas las actividades, como lo tenía previsto. En esta ocasión, con el grupo de primero, perdí más el control, es verdad que habían varios factores externos que  surgían como distractores, sin embargo, me hizo falta buscar estrategias para poder mantener al grupo enfocado en el trabajo dentro del aula. No me siento decepcionada porque se que la mayor parte de ellos entendieron y realizaron su trabajo pero no me siento totalmente satisfecha de lo que logré.

Al día siguiente, tenía dos horas con primer grado pero estas se verían divididas. En la primera clase, la dinámica iba a ser normal, mientras que en la segunda le aplicaría un examen de todo lo que habíamos revisado.  La sesión la inicié con un dibujo de una página de internet, donde tres personas estaban buscando una pareja y decían sus gustos y disgustos. Pasé a tres alumnos a leer la información presentada y posteriormente yo ayudaba a que los alumnos comprendieran de qué era lo que se trataba. Ellos respondieron bien, a pesar del problema que traían donde a mí me faltó implementar alguna estrategia que captara la atención de todos y dejaran de lado lo ocurrido.

Para el review de la clase, pedí ayuda a tres alumnos para pegar material en el pizarrón y de esa forma atraerlos al propósito de la clase. La actividad se trataba de rascar unas cartas, las cuales tenían preguntas y sus respuestas estaban en otros papeles cerca y en desorden. El alumno participante tenía que leer la pregunta y después encontrar la respuesta de acuerdo a la información que les había presentado al principio. En esta etapa, los jóvenes se mostraron muy participativos y con interés de pasar al frente.

Durante esto, yo hacía preguntas que ayudaran a los alumnos a identificar si realmente la respuesta que había elegido su compañero era correcta. Los cuestionamientos me permitieron observar la comprensión que iban adquiriendo los adolescentes. La forma de interacción de los alumnos y el entusiasmo que demostraban hacia esta actividad me agrado bastante porque se mostraron interesados tanto en el material como en el contenido. Esto lo pude notar porque un alumno de los que no se involucran tanto en las clases, estaba tratando de unir las partes correctas y hasta pasó al frente a resolver una de las preguntas.

Al terminar la actividad, pensé que ellos estaban listos para la siguiente, que era hacer algo parecido al review. Les repartí hojas donde venían unas preguntas y respuestas dentro de nubes. Al principio tuvieron sus dudas, pero cuando les mencioné que la actividad se trataba de hacer lo mismo que habían hecho al frente todos juntos, aunque con información diferente, empezaron a tratar de unir todas las respuestas correctas. Ellos tenían que unir la respuesta correcta y pegarla en su cuaderno para que quedara la evidencia de lo que habían realizado. Durante este lapso, mi trabajo fue observar si lo que hacían los jóvenes era correcto. Sentí satisfacción al ver que el trabajo que se estaba llevando a cabo lo hacía bien y acorde a lo que yo les había mostrado. Además la emoción fue aún más al ver que algunos alumnos que no son los más interesados en otras clases, lo estaban en ese momento.

Aunque no era la clase completa la que estaba haciendo el ejercicio, ya que había algunos alumnos que así como se enfocaban, volvían a perder el interés y era cuestión de regresar a hacer algo para que volvieran a lo que estaban haciendo. A pesar de esto, creo que no perdí la calma y traté de seguir con mi objetivo.

Durante la revisión del trabajo que estaba haciendo del trabajo de los alumnos, pude notar que varios alumnos me empezaron a preguntar que como lo iban a hacer, les volví a explicar a los pocos que seguían confundidos, ya que en esta ocasión fueron menos que en la primera clase puesto que ahora me hablaban para que les dijera si iban bien o no pero ya sabían lo que estaban haciendo.

Sin embargo, la cuestión del control de clase es la que más me falló durante las dos clases impartidas, necesito trabajar e investigar  formas de trabajo donde se mantenga a los alumnos trabajando productivamente y en un ambiente relajado y de respeto. Aunque traté de que todo estuviera tranquilo y en control, hubo situaciones que no me lo permitían. Esta parte fue lo más difícil que pude experimentar con este grado, sé que trabajan y no es muy difícil que lleguen a entender lo que se les esta pidiendo que realicen. La dificultad viene en momentos donde la clase pierde el control y se distraer con cualquier cosa.

Sé que si no encuentro estrategias que me ayuden con esta problemática tendré bastantes problemas, puesto que esto es lo primero que se debe solucionar para que mi clase salga lo mejor posible y donde solo tendría que enfocarme en la comprensión que los alumnos van adquiriendo.  

Cuando terminó esa clase, les pedí que se cambiaran de lugares porque era la hora de iniciar el examen. Cuando empezaron a hacerlo, los estuve observando y pude notar que lo estaban haciendo bien, aunque algunos con dificultades más que otros.  Me sentí un poco nerviosa y presionada por el examen que hicieron los alumnos, ya que éste les contaría para su calificación pero al final, creo que les fue bien. Tuve la oportunidad de revisar unos, los primeros que me habían entregado, y aunque tenían algunos errores mínimos, sobre todo en la gramática, la mayor parte estaba bien.

Cuando inicié a estructurar el examen, tuve problemas porque tenía que poner en práctica las cuatro habilidades del lenguaje. No sabía cual implementaría primero, por las cuestiones del tiempo y de que solo era una hora para que los alumnos terminaran todo. Por fin, decidí iniciar con la writing, después fue el reading, proseguí con el listening y terminé con el speaking para que los tiempos no se salieran tanto de control.

De esta forma terminó mi secuencia didáctica dentro del salón de primer grado y aunque hubo algunas cosas que me salieron bien, estoy consciente de que el factor más importante y en el que me debo enfocar más, es en el control del grupo porque si no busco alternativas para las conductas disruptivas dentro de la clase, el desorden seguirá persistiendo en cada clase que imparta.

Ahora, proseguiré con la secuencia de segundo grado donde el tema era el cuerpo y salud. Para empezar les presenté una conversación donde hay varias personas haciendo fila dentro de un hospital y dicen lo que les pasa. En esta primera clase yo leí lo que estaba escrito y se los fui mostrando con movimientos corporales. Cuando terminé de leer, les hice preguntas de la imagen al frente, después de un momento, proseguí  con el review, donde varios alumnos me apoyaron a buscar la estructuración correcta de oraciones, por medio del ejemplo.

Durante esta actividad, observé que los jóvenes de segundo son bastante inteligentes, a comparación de lo que algunos profesores decían. Al hacer yo la primera oración, ellos empezaron a pasar a terminar de hacer las restantes y lo hicieron correctamente. Cuando observé que habían comprendido proseguí con una actividad que causó risas y en otros un poco de pena. Los alumnos tenían que representar una enfermedad al frente y el resto de los jóvenes tenían que adivinarla diciendo una oración.

Al principio hubo resistencia pero conforme iban pasando, se les olvidó la pena y empezaron a participar más. Mientras algunos alumnos pasaban al frente a realizar la mímica de lo que les había tocado representar, el resto de la clase decía una oración completa de lo que se les presentaba y acorde a lo que habían visto anteriormente. Al terminar y para culminar la hora clase, pedí la ayuda a dos alumnos para que pasaran material a sus compañeros ya que iban a hacer una pintura donde utilizaran el modelo de la clase. Esta actividad les gustó a los muchachos porque era algo diferente y varios mostraron su creatividad al hacerla. Les expliqué que era lo que debía contener el dibujo y haciendo algo similar en el pizarrón mostré el ejemplo y a partir de ahí fue cuando los alumnos entendieron como iban a trabajar.



Me gustó la actitud de los jóvenes de segundo, ya que a pesar de la actitud que tomaban en otras clases, en ese momento estaban disfrutando lo que hacían y a pesar de que les habían dicho que quería en el contenido de la pintura, cada uno de ellos realizó su trabajo a su manera y dejando mostrar su preferencias y su forma de interpretación.

Revisé sus productos y gran parte de ellos había escrito correctamente las oraciones utilizando lo que habían visto anteriormente. Aunque también hubo alumnos que solo hicieron el dibujo y otros que trataron de formular la pequeña conversación pero que aún tuvieron problemas al redactarla.

En realidad fue una clase productiva y me sentí satisfecha con lo que logré con estos jóvenes, ya que todos ellos estaban trabajando y los temores que tenía antes de entrar, desaparecieron. Me di cuenta de que no me debo dejar llevar por la perspectiva que tienen los demás sobre alguna persona sino realmente conocer de quién se trata. Esto fue lo que me pasó con éstos jóvenes, a pesar de ser tan inquietos y en ocasiones hasta groseros, tienen ganas de trabajar sólo era cuestión  de que les digan cómo y se les muestre atención y respeto hacia ellos.

A pesar de toda la ayuda que pueda prestar el colega, hay que ser consciente de que los alumnos, bajo otra dirección, pueden presentar otro tipo distinto de características; los problemáticos pueden manifestarse sin problemas, o puede suceder que buenos alumnos, con otro maestro, se muestren ahora problemáticos o difíciles de guiar. Las características de los alumnos no son rasgos fijos, sino en parte también reacciones ante un comportamiento docente determinado.” Aebli, Hans (1998).


Para la segunda clase, como era consecutiva a la anterior, el contexto fue el mismo pero la situación fue otra. Esta vez eran unas personas platicando en la sala de espera haciendo mención de las enfermedades que tenían terceros. En este momento no se presentó ninguna dificultad por lo cuál proseguí con el review. Dentro de éste los jóvenes tenían que ver el ejemplo del modelo de la clase en unos cupcakes, les mostré el ejemplo y posteriormente pedí a unos alumnos que pasaran a realizar lo mismo con la ayuda de sus compañeros y a leer lo que estaba dentro de ellos. Al terminar, volví a leer lo que decían los cupcakes para poder enfatizar más y así los adolescentes comprendieran mejor.

Cuando la actividad culminó y supuestamente los alumnos habían entendido, pasé a la actividad del make, donde les entregué unas hojas de trabajo y ellos tenían que completar unas oraciones de acuerdo a las imágenes que  tenían en sus hojas, se las expliqué y pregunté si había dudas. Hice algunas preguntas y como algunos respondían correctamente, asumí que lo habían entendido y efectivamente algunos lo hicieron pero hubo alrededor de cinco alumnos que mostraron confusión y empezaron a distraerse y dispersarse, esto causó que otros alumnos iniciaran a distraerse un poco y la actividad se prolongo más de lo que había previsto. Fue por eso que la última actividad no pudo culminarse como debía, solo aproximadamente la mitad de los jóvenes realizó el trabajo.

En esta clase de dos horas, al principio me sentí un poco nerviosa por lo que nos habían mencionado de los alumnos de segundo, estuve pensando en la posibilidad de que tal vez los alumnos no me hicieran caso al igual que con otros maestros o que simplemente decidieran no entrar a clase. Sin embargo, después de un tiempo me empecé a relajar y a sentirme más cómoda con la actitud de los jóvenes.

El control en el aula surgió mucho mejor que en primer grado, en realidad me sorprendí del trabajo que realizaron los alumnos de segundo grado. En realidad esta fue una nueva experiencia a pesar de ya haber tenido una, el trabajar con otro grupo de diferentes edades me abrió la mente a nuevas posibilidades y oportunidades de descubrir las formas de trabajo de los jóvenes. Indiscutiblemente, lo que más disfruté de la jornada fue trabajar con los alumnos de segundo, a pesar de que su comportamiento no fue uno de los mejores que haya visto.

Lo anterior no quiere decir que no haya disfrutado hacer mis prácticas con el grupo de primero, es sólo que la situación y problemas que traían en esa semana lo tenía tensos y con la mente en otro lado. Es verdad que mi trabajo era conseguir que ellos se enfocaran en lo que yo les iba a presentar pero a lo que había estado observado durante la semana, la problemática era crítica. A pesar de esto y de las distracciones dentro del salón, muchos de los jóvenes de este grado demostraron un buen desempeño.

Realizar una segunda jornada implicó nuevas ideas, nuevas experiencias, nuevos retos y cosas por mejorar. Permanecer una semana dentro de un plantel con una atención excelente hacía las maestras practicantes, me dio la confianza de presentar ante las autoridades inconvenientes, pedir instalaciones, material, apoyo de su parte, etc. La verdad me quedó con algo que siempre recordaré y que me ayudará a seguir adelante tratando de ser mejor en cada práctica y de tomar ese impulso que se requiere.

La oportunidad de trabajar con dos grupos de edades diferentes me abrió un panorama mucho más amplio y con posibilidades de realizar estrategias diferentes ya que ahora sé que el trabajo que vaya a realizar dentro de un salón se me facilitará más conociendo al grupo y creándome esas oportunidades de trabajo productivo.

“los alumnos se inclinan más a asumir su parte de responsabilidad en el aprendizaje si piensan que su éxito depende de su trabajo más que de su suerte, de su inteligencia natural o de la simpatía de los profesores. Y como hemos visto, esto depende de la percepción que tengan de las circunstancias del aprendizaje, de la enseñanza que reciben. Nos podemos preguntar ahora cuáles son las características de una enseñanza que favorezca la entrega al estudio en los alumnos.” Hunter y Barker (1987).

Aún me falta mucho por conocer y por mejorar, pero hasta ahora, estas dos prácticas que he realizado me han ayudado a conocer el ámbito educativo, las implicaciones que tiene trabajar con jóvenes, los problemas a los que puedo estar expuesta, las satisfacción de saber que alguien esta aprendiendo gracias al esfuerzo que hago por presentar un trabajo de calidad, la forma de trabajo de otros profesores, la organización de una escuela secundaria, etc.
Todo esto, es algo a lo que me enfrentaré de hoy en adelante y sé que si no me permito bajar mi nivel de trabajo, haré algo de lo que estaré orgullosa. Aunque hubo algunos días en los que baje mi rendimiento, estoy consciente de que eso no es lo que me ayudará a conseguir lo que realmente quiero, continuar hasta terminar esta carrera, que hasta ahora me ha ayudado a crecer tanto profesional como personalmente.

Sin embargo, no solo existe mi opinión acerca de mi trabajo, hubo profesores que me acompañaron en mis jornadas, los cuales observaron mi desempeño e hicieron comentarios de los aspectos positivos y negativos o cosas por mejorar dentro de mi práctica. Los profesores acompañantes fueron Rebeca Díaz y Diego Zepeda, los cuales me comentaron que mis puntos positivos fueron los siguientes:
·         Pedir ayuda de los alumnos.
·         Revisar la comprensión del tema.
·         Material.
·         El inglés y tono de voz.
·         Expresión corporal.
·         Atraer atención de los alumnos con la actitud, material, preguntas y actividades.
·         Buena participación de alumnos.
·         Ayudé a los alumnos a que corrigieran sus errores.

Se que aunque tengo varios puntos buenos, no debo confiarme, al contrario, necesito seguir trabajando en ellos y mejorarlos para poder llegar a dominarlos de manera que me permitan obtener más beneficios tanto de mi práctica como de el trabajo y desempeño de los alumnos.

Ahora, los maestros también me comentaron los puntos negativos o cosas por mejorar. En estos son los que tengo que trabajar más porque sé que me ayudarán a ser una docente con mejores oportunidades de crear una clase cerca o excelente. Los puntos enunciados fueron los siguientes:
·         Gramática
·         Control de clase.
·         Organización de tiempos.
·         Usar cognados.
·         Corregir  pronunciación de alumnos.
Me di cuenta de algunos de estos errores al momento de estar desarrollando la clase, sin embargo no hice la corrección en el momento puesto que ya había continuado con otra cosa cuando los reconocí. Pero cuando me los estaban comentando sabía que lo había hecho.

            Las opiniones que me dieron los profesores acompañantes son una herramienta más y creo que una de las más valiosas para mejorar mis prácticas ya que son personas que conocen y saben de lo que hablan. Necesito analizar todos esos puntos que tengo que mejorar para que en las siguientes prácticas vayan disminuyendo, tal vez me enfrente a otros nuevos retos a superar pero siempre tratando de que no se vuelvan a repetir.

            El trabajo que realicé dentro de las aulas y aún antes de llegar a estas, fue un poco pesado por lo mismo que no me había enfrentado a algo así. Sin embargo, la gratificación que obtuve de ello me ayudará de hoy en adelante y cuando me enfrente a situaciones similares a las que ya experimenté, sabré de que forma reaccionar o como actuar.




Bibliografía

Aebli, Hans (1998), "Cómo se inicia el trabajo con una clase nueva" y "El primer encuentro", en Factores de la enseñanza que favorecen el aprendizaje autónomo, Madrid, Narcea (Educación hoy. Estudios), pp. 221-223 y 223-225.
SAINT-ONGE, Michel (1997), “Las características de una enseñanza que favorece la entrega de los alumnos”, en Yo explico, pero ellos... ¿aprenden?, Bilbao, Mensajero, pp. 112-116

martes, 20 de noviembre de 2012

Organizando ideas


El Jueves 15 de Noviembre, necesitábamos traer los organizadores gráficos de nuestras clases para poder presentárselos al profesor, sin embargo Selene y yo aún teníamos nuestras dudas en el tipo de actividades que utilizaríamos y en los materiales que teníamos que hacer puesto que queríamos que fueran llamativos pero que no creáramos tantos que terminaríamos desperdiciándolos o desechándonos de ellos. Por lo tanto estuvimos trabajando tratando de encontrar las mejores opciones para nuestras planeaciones.
Cuando pensamos que ya teníamos ideas las escribimos, aunque aún teníamos nuestras dudas. Cuando presentamos nuestros esquemas al maestro nos dimos cuenta de que esas dudas estaban correctas ya que en algunas cosas, de nuestra propuesta de clase, estaban mal. En una de ellas olvidamos el contexto y no nos habíamos dado cuenta. Después, con la orientación y ayuda del profesor insertamos el contexto dentro del bosquejo. Solo una de las cosas que nos dio un poco más e trabajo fue el make en una de las clases. Llegó un momento donde ambas estábamos bloqueadas y no podíamos pensar más en actividades pero teníamos que hacerlo porque necesitábamos presentársela al maestro Diego para que pudiéramos saber si era una buena opción o si definitivamente la cambiábamos.
Salimos un momento fuera del salón para pensar en más cosas dentro de otro panorama, lo cual funcionó porque empezamos a despejar la mente y otras ideas llegaron a nosotras. Primero pensamos en que con una era suficiente pero después decidimos pensar en más de una para tener varias opciones por si esa no era tan buena. Lo mejor fue que si logramos obtenerla y fue aprobada por el profesor.
Aunque terminamos, y digo terminamos porque estábamos igual, un poco inquietas en como habíamos realizado la actividad, pensamos en que solo necesitábamos un poco de relajación y después las ideas llegaría. No será la primera vez ni la última que pueda sucedernos esto, sin embargo todo depende de cómo reaccionemos.

Organizadores utilizando el enfoque para nuestras planeaciones


El día 13 de Noviembre iniciamos a realizar unos bosquejos de nuestras planeaciones donde nuestro profesor nos indico que estaríamos usando todos los puntos del enfoque del programa. En lo personal creo que de esta forma me di cuenta de cual era la relación que se iba siguiendo para poder llegar a la estructuración de las clases. En la planeación que hicimos en la primera práctica no tomé tanto en cuenta estos elementos, sino que me enfoque más en que la clase tuviera una secuencia pero sin darme cuenta de que en cierta forma estaba utilizando el enfoque. El profesor nos iba guiando en cual era el primer paso a realizar y las opciones que teníamos para hacerlo, las cuales las teníamos que elegir cada uno de nosotros, ya que tenía que estar centradas en la clase que realizaremos. Al final llego el momento de redactar la estructura de la clase con todos sus momentos. Fue ahí donde noté lo que habíamos hecho y de donde utilizábamos cada cosa para nuestras planeaciones.
Sólo hicimos un esquema para un grado, aún nos faltó hacer el del otro grado, sin embargo en mi opinión creo que esta es una idea que me ayudará en la redacción de planeaciones posteriores. Después de esto me puse a pensar en ideas para la planeación que realizaríamos Selene y yo, ya que nuestro tema es el mismo. Sin embargo tenía algunas ideas incompletas y otras que no sabia como organizarlas. En ocasiones se me vuelve complicado decidir y desarrollar una idea puesto que en el momento quiero hacer una cosa y después pienso en otra. Es cuando siento que necesito estar en calma y tratar de escribir mis ideas acerca de lo que quiero hacer dentro del salón para poder tomar las que mejor me parezcan y las que mejor vayan acorde al tema que vaya a realizar.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Dìa 8 de Noviembre


Día 8 de Noviembre, terminamos de ver el video de Carol Read. Varias de las cosas que ahí se mencionaban ya las habíamos visto, La que me puso a pensar fue la de student´s prayer porque es cierto que es preferible evitar los enfrentamientos  con los alumnos. Cuando se suscita un problema, los profesores tienden a reaccionar energéticamente y prefieren tomar la postura autoritaria subiendo la voz y exigiendo que se cumpla lo que ellos demandan. Sin embargo, es mejor tomar un respiro y no adoptar decisiones a la ligera ni personales, es decir, algunos adolescentes están en contra de situaciones que no les agradan y les parecen imposibles pero, eso no significa que  nos vayamos a poner en la misma postura.
Después, de tarea teníamos la opción de buscar en la página de Carol Read actividades para practicar con los jóvenes, en sí, estaban dirigidas un poco más hacia el nivel primaria, pero son adaptables. Sólo algunos de nosotros llevamos ejercicios para presentarlos a la clase. La página me pareció interesante porque encontré juegos, actividades con flash cards y más cosas que me sirven bastante.
Las opciones las tenemos, es sólo cuestión de saber buscar y determinar que es lo que vamos a utilizar dentro de los salones de clase y sobre todo con los alumnos, que son los que realmente necesitan que nos preocupemos un poco más de la forma en que estamos impartiendo las clases.
Posteriormente, el profesor nos pregunto acerca de el writting process, además de darnos una explicación y algunos puntos importantes para poder redactar de la forma correcta. Esto fue porque nuestros ensayos no fueron lo suficientemente objetivos y claros para que se entendiera el mensaje que queríamos transmitir.
Por último, de tarea nos pusimos de acuerdo para crear una historia propia a partir de la que ya habíamos hecho acerca de la lectura. 

ENSAYO CORREGIDO


Quienes han tratado de explicar el desinterés de los jóvenes por el conocimiento escolar encuentran que uno de los obstáculos para la apropiación del saber está representado por las prácticas de enseñanza, ya que éstas han priorizado la memorización y el enciclopedismo sobre la participación activa de los estudiantes en la adquisición de conocimientos y habilidades significativos para su vida presente y futura”. (Tirado, 1990; Quiroz, 1992).

Realizar una práctica dentro de una escuela secundaria no sólo significa estar frente a grupo y exponer el tema asignado, al contrario, es una oportunidad de aprendizaje tanto para alumnos como para el profesor, donde al final la reflexión de la misma enriquecerá la experiencia. Es este caso, la clase presentada a los jóvenes fue dentro de la escuela secundaria técnica 10 “República Italiana”. A pesar de que han pasado ya varios días de lo que experimenté dentro del salón de clases, los recuerdos aún siguen presentes y cada vez que pienso es ello, encuentro algo nuevo que me hace pensar en lo que sucedió o específicamente qué hice yo para que las cosas saliera bien o mal dentro del salón de clases.
Es esencial en ese momento que los alumnos nos perciban como maestros que saben lo que quieren, tienen un plan racional y dan una clase interesante. Quizá también nos defraude un poco en este primer encuentro la capacidad de rendimiento de la clase, en uno u otro punto, quizá la pronunciación correcta del idioma propio o extranjero no sea satisfactorio, los alumnos no sean tan buenos como pensábamos en cálculo aritmético, o no sepan las cosas que suponíamos en ciencias naturales. Debemos tener cuidado de no hacer quedar mal a ninguno ni de manifestar nuestro desencanto con sus deficiencias. Eso sólo perjudicaría nuestro primer contacto. Nos comportamos de manera neutral, objetiva; sólo nos proponemos en nuestro interior modificar esto o aquello.” Hans Aebli (1998)

Mi primera clase de práctica inició de esta forma, con una imagen que mostraba a dos personas en su habitación, buscando la vestimenta adecuada para usar en una noche de concierto. Les pedí a los alumnos que hicieran una lluvia de ideas acerca de lo que podían observar en la misma. Después, le entregué a cada alumno una conversación escrita para que pudieran seguir la lectura que se iba a hacer y la cual tenía relación con el dibujo presentado. Durante esta actividad me faltaron varias cosas, la más importante fue que, les presenté la información pero no la contextualicé lo suficiente como para que los alumnos captaran la idea desde un inicio. Esto fue a casusa de que al terminar la lectura de la conversación pasé rápidamente al siguiente paso.

El comportamiento y cooperación de los adolescentes fue excelente, ya que estaban tranquilos y prestando atención al momento de que se les presentó el trabajo y además participaron en la lluvia de ideas y en la presentación del modelo de la clase. Sin embargo, la cuestión ahí fue mía, puesto que si ya tenía la atención de ellos, pude haber hecho algo más con el contexto para que se sintieran más atraídos al tema y para que se les hubiera hecho un poco más fácil entender de lo que estaba hablando, tal vez haciendo una representación frente a ellos por ejemplo.

A pesar de estos errores, logré que los jóvenes atendieran a lo que yo estaba haciendo y pude darme cuenta de que varios de ellos estaban respondiendo a mis cuestionamientos de forma correcta. Eso me motivó y quitó los nervios con los que inicié la clase y gracias a esto me relajé y me di cuenta de que éste suceso despertó en mí un interés especial por seguir con la clase y tratar de hacerla amena pero entendible para ellos. La actitud que tomé hacia el grupo en este momento me ayudó bastante para continuar.
Tenemos que hacer el propósito de no mostrarnos susceptibles cuando algo no marche como lo esperamos; cuando un alumno realiza alguna torpeza o intenta provocar. Sabemos que las reacciones desproporcionadas son señal de debilidad y serán entendidas como tal por los alumnos.” Hans Aebli, (1998).

Hasta éste momento, el manejo de control del grupo estuvo muy bien porque mientras les presentaba la información pude tomarme un momento para observar qué hacían los jóvenes y la mayoría de ellos estaban atentos a la actividad.

El siguiente paso fue la observación reflexiva. Después de la lectura pregunté si observaban algo diferente dentro de la conversación escrita para así poder mostrarles el modelo de la clase en una cartulina en grande pegada en el pizarrón, la cuál contrastaría con la imagen presentada anteriormente. Aquí, trataba de acentuar lo más importante para que ellos reaccionaran y se dieran cuenta de que lo resaltado era lo que estaríamos aprendiendo. Pasé a mostrarles diferentes ejemplos escritos e imágenes que los ayudarían a comprender un poco más. Durante éstos hacía preguntas para verificar el grado de comprensión que estaban obteniendo. Posterior a esto, se presentaron ejemplos utilizando pertenencias de los jóvenes y apoyándome en ellos para representarlos. Aquí trataba de que fueran los alumnos los que me dieran ideas similares a las que se habían presentado y una gran parte de ellos así lo hicieron, entonces esto me dio pauta para continuar con la siguiente actividad.
Los alumnos suelen estar de acuerdo en que un buen maestro es aquel que explica los contenidos de su materia de forma que ellos entiendan. Un buen maestro hace su clase "amena" y "despierta" el interés de sus alumnos por aprender -aunque de entrada la materia en sí misma no les resulte atractiva- y los "hace pensar"; además, permite que los alumnos participen discutiendo los temas, exponiendo ante el resto del grupo, investigando y trabajando en equipos dentro del salón de clases.” Santos del Real (1999).

La observación reflexiva resultó de forma positiva porque los alumnos parecían interesados por los diferentes factores involucrados, uno de ellos, el material. El contenido que se les estaba proporcionando lo estaban captando y había bastante participación de su parte, participación efectiva, ya que las respuestas que me daban eran correctas. Además, involucrarlos en el proceso fue una excelente idea, ya que poco a poco ellos se iban dando cuenta de lo que estaban haciendo y por consecuencia el resto del grupo, o la gran mayoría  también lo hacían.

Con respecto al control del grupo, creo que implementé una buena estrategia, porque a pesar de que se observaba que había movimiento de alumnos, lo hacían porque querían participar pero en ese momento se dieron instrucciones de que sólo unos cuantos eran los que pasarían al frente y así lo hicieron.

Como en ese momento sentí que los alumnos estaban listos para continuar, proseguí con la conceptualización abstracta donde el material presentado ayudó positivamente, elevando aún más el interés y la motivación de los jóvenes. Fue aquí, donde pude observar el propósito de mis materiales visuales, ya que motivaron a los alumnos aún más. Al reflexionar sobre éste momento, recordé lo que nos había comentado el maestro Diego acerca de la ecuación motivacional. Ésta mencionaba que los alumnos tienen necesidad de aprender, de avanzar del punto donde se encuentran hasta llegar a su meta. Donde sus expectativas los llevarán a sentirse capaces de hacer todo lo que se les requiere y aún más, todo esto con éxito y encontrar que el valor de su trabajo no será en vano. A partir de este suceso fue donde inicié a tratar de concretar las ideas con la ayuda de los jóvenes. Sin embargo, fue en este paso donde, en algunos de ellos, empezó a surgir confusión y dudas mientras otros continuaban participando sin problema.

La situación fue que no detecté estos imprevistos a tiempo porque si un grupo de alumnos tenía la misma duda pude haberla aclarado al frente para generalizarla y así tratar de que quedara más clara, pero no fue así. A consecuencia de esto, el control del grupo empezó a quebrantarse un poco, ya que los alumnos que no entendían se sentían perdidos sin saber qué hacer.

A pesar de este suceso, continué con la clase, presentando la así llamada experimentación activa. Se les proporcionaron materiales a los jóvenes para que realizaran una actividad donde ellos demostrarían el grado de comprensión que había adquirido. Sin embargo, a consecuencia de lo que pasó anteriormente, no todos los alumnos lograron terminar el trabajo como se les había pedido. Las dudas entre algunos de ellos seguían existiendo y me vi en la necesidad de acudir a ellos para aclarar sus dudas de forma personal. Recorrí los espacios entre los alumnos para monitorear el trabajo que estaban realizando. Mi sorpresa fue que, aunque tenía el temor que esas dudas se hubieran expandido, la mayoría de ellos estaban recreando el ejemplo que se les había presentado no sólo con imágenes sino también con oraciones que identificaban a las mismas.

Lamentablemente el tiempo se terminó y aunque hubo algunos que no realizaron el ejercicio correctamente, todos lo entregaron a la maestra titular, la cuál les comentó que los tomaría en cuenta para su clase. En esta actividad fue donde repercutió mi falta de observación con respecto a las dudas del grupo, ya que de haberlo hecho tal vez el grupo completo habría realizado la actividad de forma correcta y completa. Sin embargo, una de las cosas buenas y gratificantes fue ver que por lo menos la mitad o más de la mitad del grupo entendieron el tema que les presenté.

El manejo del grupo, en esta sección de la clase, fue un poco más difícil. Los jóvenes que no entendía empezaban a desesperarse y a llamarme constantemente para que les ayudara a realizar la actividad ya que tenían la presión de entregarla a la maestra para que les contara en su calificación del primer bimestre. Entonces el nivel de ruido empezó a aumentar a causa de lo ocurrido. Sin embargo, a pesar de esto los alumnos no se salieron totalmente de control.

Con respecto a las observaciones por parte de mi profesor de OPD acerca de la clase que impartí. No tuve la oportunidad que me las entregara en el momento ya que fue en la última hora. Al siguiente día, acudió a la escuela y me pidió que saliera del salón para que pudiera comentarme lo que estuvo bien y en lo que tengo que mejorar. El profesor me entregó una rúbrica donde venían diferentes puntos a evaluar durante la clase y con referencia a ésta me dijo que la clase que había dado fue buena. Sus puntos fueron que la actitud que había mostrado frente al grupo me había ayudado a mantener el interés de los alumnos, los materiales creados fueron excelentes ya que estaban ligados a los intereses de los jóvenes, las actividades creadas se explicaron de forma que los estudiantes entendieran, además de que mi lenguaje corporal iba acorde a lo que decía por lo tanto me ayudaba más a que los adolescentes entendieran el mensaje, el lenguaje que utilicé fue correcto sin embargo pude haber utilizado palabras un poco más comunes y fáciles de entender para los alumnos. El control del grupo en general fue bueno ya que hubo participación y coordinación de actividades.

Los aspectos en los que tengo que mejorar son la implementación de warm-ups y en utilizar más a mi favor el contexto presentado a los alumnos, es decir, darle un uso más amplio y que no sólo sea una introducción a la clase sino una de los aspectos más importantes que me darán la pauta para una clase con éxito.

Aunque en la clase que impartí me fue bien, sé que aún tengo mucho por aprender porque esto sólo fue el inicio de nuevas experiencias que vendrán y nuevos retos que tendré que enfrentar. Por lo tanto, cada aportación con respecto a mi práctica y cada una de las observaciones, significan una oportunidad de seguir adelante y mejorar tanto en mi desempeño dentro del aula, como en las planeaciones futuras donde estos aspectos influirán en mi forma de organización.

Es decir, que la única manera de respetar la libertad y el normal desarrollo de las actividades infantiles será acomodar a ellas nuestra acción y sólo podremos lograrlo si prevemos, si meditamos, si preparamos cada día, las tareas que en la escuela han de ser realizadas. Es una concepción falsa la de creer que la autonomía absoluta de la clase y la improvisación de lo ocasional son las formas auténticas de la educación activa.” Ballesteros y Usano, (1964).

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No se trata de convertirte en niño, se trata de que seas un maestro


El día 6 de Noviembre, realizamos varias actividades que me gustaron mucho, una de ellas fue que el profesor nos pegó un papel en la espalda con información que se tenía que complementar con otro compañero, esta información era en torno a la última lectura que habíamos hecho, cuyo nombre es “LAS CARACTERÍSTICAS DE UNA ENSEÑANZA QUE FAVORECE LA ENTREGA DE LOS ALUMNOS “, todos empezamos a buscar la otra parte que nos hacia falta para completar las respuestas hasta que por fin Ángel y yo, con la ayuda de nuestros compañeros, descubrimos que nuestros papeles eran la pregunta y respuesta a la última de las cuestiones. Después se nos entregaron post stick y marcadores para que escribiéramos ideas de lo que en nuestra clase de OPD  habíamos aprendido, en lo que nos podría ayudar y lo que había retrasado nuestro aprendizaje. Fue ahí donde Selene y yo nos dimos cuenta de que puede que haya varios factores para que nos hayamos atrasado en nuestras actividades, sin embargo, uno de los más grandes obstáculos es nuestra falta de compromiso.
Sabemos que ya estamos en un nivel donde necesitamos hacer las cosas porque en realidad queremos y sabemos que las necesitamos para nuestra carrera. Pero a pesar de conocer nuestro trabajo aún así no lo tomamos del todo en serio, en algunas ocasiones. Ahora, sabemos donde esta el problema, ya es cuestión de cada quién si lo desea remediar.
Posterior a esto, se nos mostró un video que tiene por titulo, “The ´SECRET´ of working with children”, en lo particular me gustó mucho, porque la persona que estaba dirigiendo la conferencia era muy expresiva con lo que decía. Una de sus frases que me llamó la atención fue que al estar al frente y demostrarles a los niños o jóvenes de forma más creativa las cosas no significaba que nos convirtiéramos en niños, sino en maestros. Esto me recordó que de alguna forma necesitamos perder ese miedo a caer en el ridículo dentro de una clase porque lo que más nos ayudará es la forma de interpretar las cosas de modo que los alumnos entiendan de lo que estamos hablando.
Una de las actividades que ahí se explican, ya la había implementado con los niños de primaria y funcionó muy bien, fue donde cada alumno mostraba su flash card, que tenía relación a la letra de una canción, mientras yo cantaba. A pesar de haber hecho esto con pequeños, las actividades se pueden adaptar para cualquier edad, lo cual al implementarlo facilita un poco más la comprensión.

Theme: Halloween


El día 30 de Octubre, tuvimos una clase en torno a Paulo Freire y a sus ideas en cuestión de la educación de los alumnos. El mencionaba que los niños necesitaban aprender juntos, cooperativamente, y el maestro serviría como un guía que le ayudaría a llegar a sus metas. Además mencionaba que las clases no tenían porque ser convencionales sino que les permitieran a los estudiantes conocer el mundo que los rodea.
A partir de una lluvia de ideas que hicimos en clase, el profesor nos mostró un video donde Paulo Freire estaba dando un tipo entrevista y varias imágenes que lo acompañaban. El video me pareció muy profundo de acuerdo a lo que decía este autor sobre todo la parte donde decía que todos, pero sobre todo los maestros, teníamos la oportunidad de re-hacer las cosas. Es decir, si sabes que este mundo ya esta visto de una forma, quién dice que no se puede cambiar esa visión y reestructurar las ideas de los ciudadanos, la idea que se tiene de una educación sin propósito se  reorganizar, etc. Lo que se ve dentro de nuestro país no es algo permanente sino que nosotros como futuros maestros podemos iniciar haciendo pequeños cambios que nos ayudarán a re-estabilizar nuestra educación y la de las futuras generaciones. Como se muestra en el video, es hora de que despertemos de esa miseria en la que nos encontramos.
Después de esto, hicimos una actividad en binas, en nuestro caso fue un periódico mural, una de las estrategia de Freire, con relación a la información de la lectura “las características de una enseñanza que favorece la entrega de los alumnos”. Lo decoramos de acuerdo al tema de Halloween y en un papelote escribimos las ideas de la lectura. Fue una actividad divertida porque teníamos que recortar  y pintar los dibujos que se nos habían entregado por parte de otro equipo y al final cerramos la clase con una reflexión de lo que nos había quedado de todo lo que vimos en la clase con referencia al tema de Paulo Freire.

Conferencia y clase, día 25 de Octubre, 2012


El día 25 de Octubre, estuvimos presentes en una conferencia que trataba acerca de la falta de apoyo hacia la labor de los directores. Estuvieron varios conferencistas que asistieron de lugares diferentes, pero uno de ellos en particular capto más mi atención. El venía de una universidad de los Estados Unidos, sin embargo, tenía raíces mexicanas y mostraba su simpatía hacia las tradiciones y la forma de vivir aquí. Otro de los participantes era un director proveniente de Canadá, el cual mencionó que se había postulado para este cargo porque nadie más lo había hecho, a pesar de esto tenía ideas clara de lo que un director dentro de una escuela debería de hacer y mencionaba que no solo es interés de México aprender de otros sistemas educativos, más específicamente los de Canadá y Estados unidos, sino que ellos también habían estado observando y analizando nuestro sistema educativo para poder revisar si podrían utilizar estrategias.  
En sí la conferencia inició muy bien e interesante, aunque después de un rato se torno un poco menos interesante. Cuando ésta se terminó, el maestro nos indicó que estaríamos trabajando lo que restara de las horas de clase que teníamos ese día con él. Por lo tanto, nos pasamos al aula y terminamos el trabajo de la pintura que habíamos hecho de Paulo Freire en material de nieve seca. Nos divertimos haciéndolo ya que todas estábamos participando.
Cuando creíamos que habíamos terminado salía algo más que necesitaba ser pintado, aunque dejamos los ojos para después porque decidimos que sería más fácil pintarlo con un plumón delgado para no manchar o no salirnos del contorno. Cuando por fin creímos haber terminado, llegó Kristen y le preguntamos que por qué nos había abandonado en nuestro trabajo, pero a ella sólo le causó risa y nos dijo que para la siguiente se iría con nosotras. Terminamos lo que teníamos que hacer ese día y guardamos nuestro material donde pensamos que nadie lo tocaría.

domingo, 28 de octubre de 2012

REFLEXIÓN DE LA CLASE DE PRÁCTICA


Quienes han tratado de explicar el desinterés de los jóvenes por el conocimiento escolar encuentran que uno de los obstáculos para la apropiación del saber está representado por las prácticas de enseñanza, ya que éstas han priorizado la memorización y el enciclopedismo sobre la participación activa de los estudiantes en la adquisición de conocimientos y habilidades significativos para su vida presente y futura”. (Tirado, 1990; Quiroz, 1992).

Realizar una práctica dentro de una escuela secundaria no sólo significa estar frente a grupo y exponer el tema asignado, al contrario, es una oportunidad de aprendizaje tanto para alumnos como para el profesor, donde al final la reflexión de la misma enriquecerá la experiencia. Es este caso, la clase presentada a los jóvenes fue dentro de la escuela secundaria técnica 10 “República Italiana”. A pesar de que han pasado ya varios días de lo que experimenté dentro del salón de clases, los recuerdos aún siguen presentes y cada vez que pienso es ello, encuentro algo nuevo que me hace pensar en lo que sucedió o específicamente que hice yo para que las cosas saliera bien o mal dentro del salón de clases.

Es esencial en ese momento que los alumnos nos perciban como maestros que saben lo que quieren, tienen un plan racional y dan una clase interesante. Quizá también nos defraude un poco en este primer encuentro la capacidad de rendimiento de la clase, en uno u otro punto, quizá la pronunciación correcta del idioma propio o extranjero no sea satisfactorio, los alumnos no sean tan buenos como pensábamos en cálculo aritmético, o no sepan las cosas que suponíamos en ciencias naturales. Debemos tener cuidado de no hacer quedar mal a ninguno ni de manifestar nuestro desencanto con sus deficiencias. Eso sólo perjudicaría nuestro primer contacto. Nos comportamos de manera neutral, objetiva; sólo nos proponemos en nuestro interior modificar esto o aquello.” Hans Aebli (1998)

Mi primera clase de práctica inicio de esta forma, con una imagen que mostraba a dos personas en su habitación, buscando la vestimenta adecuada para usar en una noche de concierto. Se les pidió a los alumnos que hicieran una lluvia de ideas acerca de lo que podían observar en la misma. Después, se le entregó a cada alumno una conversación escrita para que pudieran seguir la lectura que se iba a hacer y la cual tenía relación con el dibujo presentado. Durante esta actividad me faltaron varias cosas, la más importante fue que, se les presentó la información pero no la contextualicé lo suficiente como para que los alumnos captaran la idea desde un inicio. Esto se dio porque al terminar la lectura de la conversación pasé rápidamente al siguiente paso.

El comportamiento y cooperación de los adolescentes fue excelente, ya que estaban tranquilos y prestando atención al momento de que se les presentó el trabajo y además participaron en la lluvia de ideas y en la presentación del modelo de la clase. Sin embargo, la cuestión ahí fue mía, puesto que si ya tenía la atención de ellos, pude haber hecho algo más con el contexto para que se sintieran más atraídos al tema y para que se les hubiera hecho un poco más fácil entender de lo que estaba hablando, tal vez haciendo una representación frente a ellos por ejemplo.

A pesar de estos errores, logré que los jóvenes atendieran a lo que yo estaba haciendo y pude darme cuenta de que varios de ellos estaban respondiendo a mis cuestionamientos de forma correcta. Eso me motivó y quitó los nervios con los que inicie la clase y gracias a esto me relajé y me di cuenta de que éste suceso despertó en mí un interés especial por seguir con la clase y tratar de hacerla amena pero entendible para ellos. La actitud que tomé hacia el grupo en este momento me ayudó bastante para continuar.

Tenemos que hacer el propósito de no mostrarnos susceptibles cuando algo no marche como lo esperamos; cuando un alumno realiza alguna torpeza o intenta provocar. Sabemos que las reacciones desproporcionadas son señal de debilidad y serán entendidas como tal por los alumnos.” Hans Aebli, (1998).

Hasta éste momento, el manejo de control del grupo estuvo muy bien porque mientras les presentaba la información pude tomarme un momento para observar qué hacían los jóvenes y la mayoría de ellos estaban atentos a la actividad.

El siguiente paso fue la observación reflexiva. Después de la lectura pregunté si observaban algo diferente dentro de la conversación escrita para así poder mostrarles el modelo de la clase en una cartulina en grande pegada en el pizarrón, la cuál contrastaría con la imagen presentada anteriormente. Aquí, trataba de acentuar lo más importante para que ellos reaccionaran y se dieran cuenta de que lo resaltado era lo que estaríamos aprendiendo. Pasé a mostrarles diferentes ejemplos escritos e imágenes que los ayudarían a comprender un poco más. Durante éstos hacía preguntas para verificar el grado de comprensión que estaban obteniendo. Posterior a esto, se presentaron ejemplos utilizando pertenencias de los jóvenes y apoyándome en ellos para representarlos. Aquí trataba de que fueran los alumnos los que me dieran ideas similares a las que se habían presentado y una gran parte de ellos así lo hicieron, entonces esto me dio pauta para continuar con la siguiente actividad.

Los alumnos suelen estar de acuerdo en que un buen maestro es aquel que explica los contenidos de su materia de forma que ellos entiendan. Un buen maestro hace su clase "amena" y "despierta" el interés de sus alumnos por aprender -aunque de entrada la materia en sí misma no les resulte atractiva- y los "hace pensar"; además, permite que los alumnos participen discutiendo los temas, exponiendo ante el resto del grupo, investigando y trabajando en equipos dentro del salón de clases.” Santos del Real (1999).

La observación reflexiva resultó de forma positiva porque los alumnos parecían interesados por los diferentes factores involucrados, uno de ellos, el material. El contenido que se les estaba proporcionando lo estaban captando y había bastante participación de su parte, participación efectiva, ya que las respuestas que me daban eran correctas. Además, involucrarlos en el proceso fue una excelente idea, ya que poco a poco ellos se iban dando cuenta de lo que estaban haciendo y por consecuencia el resto del grupo, o la gran mayoría  también lo hacían.

Con respecto al control del grupo, creo que implementé una buena estrategia, porque a pesar de que se observaba que había movimiento de alumnos, lo hacían porque querían participar pero en ese momento se dieron instrucciones de que solo unos cuantos eran los que pasarían al frente y así lo hicieron.

Como en ese momento sentí que los alumnos estaban listos para continuar, proseguí con la conceptualización abstracta donde el material presentado ayudó positivamente, elevando aún más el interés y la motivación de los jóvenes. Fue aquí, donde pude observar el propósito de mis materiales visuales, ya que motivaron a los alumnos aún más. Al reflexionar sobre éste momento, recordé lo que nos había comentado el maestro Diego acerca de la ecuación motivacional. Ésta mencionaba que los alumnos tienen necesidad de aprender, de avanzar del punto donde se encuentran hasta llegar a su meta. Donde sus expectativas los llevarán a sentirse capaces de hacer todo lo que se les requiere y aún más, todo esto con éxito y encontrar que el valor de su trabajo no será en vano. A partir de este suceso fue donde inicié a tratar de concretar las ideas con la ayuda de los jóvenes. Sin embargo, fue en este paso donde, en algunos de ellos, empezó a surgir confusión y dudas mientras otros continuaban participando sin problema.

La situación fue que no detecté estos imprevistos a tiempo porque si un grupo de alumnos tenía la misma duda pude haberla aclarado al frente para generalizarla y así tratar de que quedara más clara, pero no fue así. A consecuencia de esto, el control del grupo empezó a quebrantarse un poco, ya que los alumnos que no entendían se sentían perdidos sin saber qué hacer.

A pesar de este suceso, continué con la clase, presentando la así llamada experimentación activa. Se les proporcionaron materiales a los jóvenes para que realizaran una actividad donde ellos demostrarían el grado de comprensión que había adquirido. Sin embargo, a consecuencia de lo que pasó anteriormente, no todos los alumnos lograron terminar el trabajo como se les había pedido. Las dudas entre algunos de ellos seguían existiendo y me vi en la necesidad de acudir a ellos para aclarar sus dudas de forma personal. Recorrí los espacios entre los alumnos para monitorear el trabajo que estaban realizando. Mi sorpresa fue que, aunque tenía el temor que esas dudas se hubieran expandido, la mayoría de ellos estaban recreando el ejemplo que se les había presentado no sólo con imágenes sino también con oraciones que identificaban a las mismas.

Lamentablemente el tiempo se terminó y aunque hubo algunos que no realizaron el ejercicio correctamente, todos lo entregaron a la maestra titular, la cuál les comentó que los tomaría en cuenta para su clase. En esta actividad fue donde repercutió mi falta de observación con respecto a las dudas del grupo, ya que de haberlo hecho tal vez el grupo completo habría realizado la actividad de forma correcta y completa. Sin embargo, una de las cosas buenas y gratificantes fue ver que por lo menos la mitad o más de la mitad del grupo entendieron el tema que les presenté.

El manejo del grupo, en esta sección de la clase, fue un poco más difícil. Los jóvenes que no entendía empezaban a desesperarse y a llamarme constantemente para que les ayudara a realizar la actividad ya que tenían la presión de entregarla a la maestra para que les contara en su calificación del primer bimestre. Entonces el nivel de ruido empezó a aumentar a causa de lo ocurrido. Sin embargo, a pesar de esto los alumnos no se salieron totalmente de control.

Con respecto a las observaciones por parte de mi profesor de OPD acerca de la clase que impartí. No tuve la oportunidad que me las entregara en el momento ya que fue en la última hora. Al siguiente día, acudió a la escuela y me pidió que saliera del salón para que pudiera comentarme lo que estuvo bien y en lo que tengo que mejorar. El profesor me entregó una rúbrica donde venían diferentes puntos a evaluar durante la clase y con referencia a ésta me dijo que la clase que había dado fue buena. Sus puntos fueron que la actitud que había mostrado frente al grupo me había ayudado a mantener el interés de los alumnos, los materiales creados fueron excelentes ya que estaban ligados a los intereses de los jóvenes, las actividades creadas se explicaron de forma que los estudiantes entendieran, además de que mi lenguaje corporal iba acorde a lo que decía por lo tanto me ayudaba más a que los adolescentes entendieran el mensaje, el lenguaje que utilicé fue correcto sin embargo pude haber utilizado palabras un poco más comunes y fáciles de entender para los alumnos. El control del grupo en general fue bueno ya que hubo participación y coordinación de actividades.

Los aspectos en los que tengo que mejorar son la implementación de warm-ups y en utilizar más a mi favor el contexto presentado a los alumnos, es decir, darle un uso más amplio y que no solo sea una introducción a la clase sino una de los aspectos más importantes que me darán la pauta para una clase con éxito.

Aunque en la clase que impartí me fue bien, sé que aún tengo mucho por aprender porque esto solo fue el inicio de nuevas experiencias que vendrán y nuevos retos que tendré que enfrentar. Por lo tanto, cada aportación con respecto a mi práctica y cada una de las observaciones significan una oportunidad de seguir adelante y mejorar no solo en mi desempeño dentro del aula, sino en las planeaciones futuras donde estos aspectos influirán en mi forma de organización.

Es decir, que la única manera de respetar la libertad y el normal desarrollo de las actividades infantiles será acomodar a ellas nuestra acción y sólo podremos lograrlo si prevemos, si meditamos, si preparamos cada día, las tareas que en la escuela han de ser realizadas. Es una concepción falsa la de creer que la autonomía absoluta de la clase y la improvisación de lo ocasional son las formas auténticas de la educación activa.” Ballesteros y Usano, (1964).