lunes, 17 de diciembre de 2012

Segundo Ensayo de Jornada


Reflexión segunda jornada

La vida en la escuela secundaria se puede decir que es fácil, se esta con los amigos, se experimentan cosas nuevas, se aprende junto con los maestros y en ocasiones sin ellos. Sin embargo, no todo es siempre así de simple. Esta es una parte de lo que muestran los planteles y las opiniones de algunos estudiantes, pero también existen practicantes que acuden a estas instituciones en busca de vivencias y nuevos aprendizajes.

Eso fue lo que sucedió la semana de práctica dentro de la escuela secundaria Técnica 10, “República Italiana” a la cuál acudí a dar mis prácticas de jornada por segunda vez. En la primera práctica tuve una visita previa con el primer grado, ahora ésta fue con segundo. Cuando llegamos a que nos asignaran los grados, el coordinador académico nos comento que los grupos no serían fáciles, ya que la disciplina dentro de los salones era crítica. Cuando entré al salón, me di cuenta de que efectivamente había un problema disciplinario. Entré y tomé asiento, la maestra que estaba en ese momento me dio la oportunidad de hacer las entrevistas de los gustos a los estudiantes ya que estaban un poco inquietos y no querían trabajar.

Al estar haciendo las encuestas pude notar que la mayor parte de los alumnos, si no es que todos, estaban enfocados en lo que estaban haciendo y no solo respondían por terminar la actividad rápido, al contrario estaban leyendo detenidamente y contestando a consciencia. Fue en este punto donde descubrí que la conducta dentro de las aulas no era solo cuestión de los alumnos, pero también de los maestros. AL terminar las encuestas, di gracias a la maestra, la cuál trato de terminar su clase.

Posterior a esto, acudí con la maestra titular del grupo de primer grado para que me diera mi tema y después con el maestro de segundo para el mismo asunto. Durante el transcurso del día observé la conducta que los alumnos tenían con cada profesor y la forma en que éste se dirigía con ellos. De esta forma detecté indicios de que los adolescentes necesitaban un poco de atención y ayuda.

Las actividades realizadas fueron de gran apoyo al momento de planear las clases que estaría impartiendo. A partir de éstas pude notar las preferencias de los jóvenes, las cuales me dieron pauta para elegir personajes y formas de trabajo. Por lo tanto, empecé a tratar de estructurar las sesiones de acuerdo a los resultados. Fue aquí donde empecé a tener dificultades porque ahora no era solamente una planeación sino seis, una secuencia didáctica que constaba de tres sesiones por grupo.

Terminar las planeaciones no fue sencillo, primeramente porque no había hecho una secuencia anteriormente, entonces el buscar actividades que concordaran durante los tres días de  práctica fue laborioso. Inicié en la clase de primero con un poster de  mi perfil de Facebook donde mostraba mis gustos y disgustos para que los alumnos se fueran dando cuenta de lo que íbamos a estar viendo. Cuando terminé de presentarlo, les hice algunas preguntas de lo que estaba en el pizarrón, a lo cual los estudiantes respondían, aunque temerosos por no saber si estaban bien. Posteriormente continué con el review, en este implementé oraciones cortadas en  pedazos donde al principio les di el ejemplo para que se dieran cuenta de la actividad a realizar. Después de algunos ejemplos, un número de alumnos pasaron al frente a ayudarme en la estructuración lo cual hicieron correctamente y mientras lo tanto, el resto de la clase los ayudaba en caso de estar incorrectos, por mi parte, yo los dirigía con preguntas como, “¿Creen qué esta sea la respuesta correcta?”.

Como observé que la mayoría de los alumnos había entendido, pasé al make, donde los jóvenes tenían que decir si la imagen en la hoja de trabajo les gustaba o no, ellos debía elegir el botón “me gusta” y “no me gusta” y escribir una oración como las que anteriormente se les había presentado. Les entregué las hojas y me dispuse a monitorear el trabajo de los alumnos, caminado entre los espacios del salón. La mayoría de ellos lo estaban haciendo, sin embargo la confusión empezó a surgir porque unos lo estaban haciendo de una forma y otros, que no habían entendido bien la información, estaban trabajando de forma diferente. Esto ocasionó que algunos jóvenes empezaran a preguntar nuevamente algo que ya había entendido.

Lamentablemente, dentro de esa clase existieron varios imprevistos y distractores, que restaron tiempo de trabajo y no pude culminar todas las actividades, como lo tenía previsto. En esta ocasión, con el grupo de primero, perdí más el control, es verdad que habían varios factores externos que  surgían como distractores, sin embargo, me hizo falta buscar estrategias para poder mantener al grupo enfocado en el trabajo dentro del aula. No me siento decepcionada porque se que la mayor parte de ellos entendieron y realizaron su trabajo pero no me siento totalmente satisfecha de lo que logré.

Al día siguiente, tenía dos horas con primer grado pero estas se verían divididas. En la primera clase, la dinámica iba a ser normal, mientras que en la segunda le aplicaría un examen de todo lo que habíamos revisado.  La sesión la inicié con un dibujo de una página de internet, donde tres personas estaban buscando una pareja y decían sus gustos y disgustos. Pasé a tres alumnos a leer la información presentada y posteriormente yo ayudaba a que los alumnos comprendieran de qué era lo que se trataba. Ellos respondieron bien, a pesar del problema que traían donde a mí me faltó implementar alguna estrategia que captara la atención de todos y dejaran de lado lo ocurrido.

Para el review de la clase, pedí ayuda a tres alumnos para pegar material en el pizarrón y de esa forma atraerlos al propósito de la clase. La actividad se trataba de rascar unas cartas, las cuales tenían preguntas y sus respuestas estaban en otros papeles cerca y en desorden. El alumno participante tenía que leer la pregunta y después encontrar la respuesta de acuerdo a la información que les había presentado al principio. En esta etapa, los jóvenes se mostraron muy participativos y con interés de pasar al frente.

Durante esto, yo hacía preguntas que ayudaran a los alumnos a identificar si realmente la respuesta que había elegido su compañero era correcta. Los cuestionamientos me permitieron observar la comprensión que iban adquiriendo los adolescentes. La forma de interacción de los alumnos y el entusiasmo que demostraban hacia esta actividad me agrado bastante porque se mostraron interesados tanto en el material como en el contenido. Esto lo pude notar porque un alumno de los que no se involucran tanto en las clases, estaba tratando de unir las partes correctas y hasta pasó al frente a resolver una de las preguntas.

Al terminar la actividad, pensé que ellos estaban listos para la siguiente, que era hacer algo parecido al review. Les repartí hojas donde venían unas preguntas y respuestas dentro de nubes. Al principio tuvieron sus dudas, pero cuando les mencioné que la actividad se trataba de hacer lo mismo que habían hecho al frente todos juntos, aunque con información diferente, empezaron a tratar de unir todas las respuestas correctas. Ellos tenían que unir la respuesta correcta y pegarla en su cuaderno para que quedara la evidencia de lo que habían realizado. Durante este lapso, mi trabajo fue observar si lo que hacían los jóvenes era correcto. Sentí satisfacción al ver que el trabajo que se estaba llevando a cabo lo hacía bien y acorde a lo que yo les había mostrado. Además la emoción fue aún más al ver que algunos alumnos que no son los más interesados en otras clases, lo estaban en ese momento.

Aunque no era la clase completa la que estaba haciendo el ejercicio, ya que había algunos alumnos que así como se enfocaban, volvían a perder el interés y era cuestión de regresar a hacer algo para que volvieran a lo que estaban haciendo. A pesar de esto, creo que no perdí la calma y traté de seguir con mi objetivo.

Durante la revisión del trabajo que estaba haciendo del trabajo de los alumnos, pude notar que varios alumnos me empezaron a preguntar que como lo iban a hacer, les volví a explicar a los pocos que seguían confundidos, ya que en esta ocasión fueron menos que en la primera clase puesto que ahora me hablaban para que les dijera si iban bien o no pero ya sabían lo que estaban haciendo.

Sin embargo, la cuestión del control de clase es la que más me falló durante las dos clases impartidas, necesito trabajar e investigar  formas de trabajo donde se mantenga a los alumnos trabajando productivamente y en un ambiente relajado y de respeto. Aunque traté de que todo estuviera tranquilo y en control, hubo situaciones que no me lo permitían. Esta parte fue lo más difícil que pude experimentar con este grado, sé que trabajan y no es muy difícil que lleguen a entender lo que se les esta pidiendo que realicen. La dificultad viene en momentos donde la clase pierde el control y se distraer con cualquier cosa.

Sé que si no encuentro estrategias que me ayuden con esta problemática tendré bastantes problemas, puesto que esto es lo primero que se debe solucionar para que mi clase salga lo mejor posible y donde solo tendría que enfocarme en la comprensión que los alumnos van adquiriendo.  

Cuando terminó esa clase, les pedí que se cambiaran de lugares porque era la hora de iniciar el examen. Cuando empezaron a hacerlo, los estuve observando y pude notar que lo estaban haciendo bien, aunque algunos con dificultades más que otros.  Me sentí un poco nerviosa y presionada por el examen que hicieron los alumnos, ya que éste les contaría para su calificación pero al final, creo que les fue bien. Tuve la oportunidad de revisar unos, los primeros que me habían entregado, y aunque tenían algunos errores mínimos, sobre todo en la gramática, la mayor parte estaba bien.

Cuando inicié a estructurar el examen, tuve problemas porque tenía que poner en práctica las cuatro habilidades del lenguaje. No sabía cual implementaría primero, por las cuestiones del tiempo y de que solo era una hora para que los alumnos terminaran todo. Por fin, decidí iniciar con la writing, después fue el reading, proseguí con el listening y terminé con el speaking para que los tiempos no se salieran tanto de control.

De esta forma terminó mi secuencia didáctica dentro del salón de primer grado y aunque hubo algunas cosas que me salieron bien, estoy consciente de que el factor más importante y en el que me debo enfocar más, es en el control del grupo porque si no busco alternativas para las conductas disruptivas dentro de la clase, el desorden seguirá persistiendo en cada clase que imparta.

Ahora, proseguiré con la secuencia de segundo grado donde el tema era el cuerpo y salud. Para empezar les presenté una conversación donde hay varias personas haciendo fila dentro de un hospital y dicen lo que les pasa. En esta primera clase yo leí lo que estaba escrito y se los fui mostrando con movimientos corporales. Cuando terminé de leer, les hice preguntas de la imagen al frente, después de un momento, proseguí  con el review, donde varios alumnos me apoyaron a buscar la estructuración correcta de oraciones, por medio del ejemplo.

Durante esta actividad, observé que los jóvenes de segundo son bastante inteligentes, a comparación de lo que algunos profesores decían. Al hacer yo la primera oración, ellos empezaron a pasar a terminar de hacer las restantes y lo hicieron correctamente. Cuando observé que habían comprendido proseguí con una actividad que causó risas y en otros un poco de pena. Los alumnos tenían que representar una enfermedad al frente y el resto de los jóvenes tenían que adivinarla diciendo una oración.

Al principio hubo resistencia pero conforme iban pasando, se les olvidó la pena y empezaron a participar más. Mientras algunos alumnos pasaban al frente a realizar la mímica de lo que les había tocado representar, el resto de la clase decía una oración completa de lo que se les presentaba y acorde a lo que habían visto anteriormente. Al terminar y para culminar la hora clase, pedí la ayuda a dos alumnos para que pasaran material a sus compañeros ya que iban a hacer una pintura donde utilizaran el modelo de la clase. Esta actividad les gustó a los muchachos porque era algo diferente y varios mostraron su creatividad al hacerla. Les expliqué que era lo que debía contener el dibujo y haciendo algo similar en el pizarrón mostré el ejemplo y a partir de ahí fue cuando los alumnos entendieron como iban a trabajar.



Me gustó la actitud de los jóvenes de segundo, ya que a pesar de la actitud que tomaban en otras clases, en ese momento estaban disfrutando lo que hacían y a pesar de que les habían dicho que quería en el contenido de la pintura, cada uno de ellos realizó su trabajo a su manera y dejando mostrar su preferencias y su forma de interpretación.

Revisé sus productos y gran parte de ellos había escrito correctamente las oraciones utilizando lo que habían visto anteriormente. Aunque también hubo alumnos que solo hicieron el dibujo y otros que trataron de formular la pequeña conversación pero que aún tuvieron problemas al redactarla.

En realidad fue una clase productiva y me sentí satisfecha con lo que logré con estos jóvenes, ya que todos ellos estaban trabajando y los temores que tenía antes de entrar, desaparecieron. Me di cuenta de que no me debo dejar llevar por la perspectiva que tienen los demás sobre alguna persona sino realmente conocer de quién se trata. Esto fue lo que me pasó con éstos jóvenes, a pesar de ser tan inquietos y en ocasiones hasta groseros, tienen ganas de trabajar sólo era cuestión  de que les digan cómo y se les muestre atención y respeto hacia ellos.

A pesar de toda la ayuda que pueda prestar el colega, hay que ser consciente de que los alumnos, bajo otra dirección, pueden presentar otro tipo distinto de características; los problemáticos pueden manifestarse sin problemas, o puede suceder que buenos alumnos, con otro maestro, se muestren ahora problemáticos o difíciles de guiar. Las características de los alumnos no son rasgos fijos, sino en parte también reacciones ante un comportamiento docente determinado.” Aebli, Hans (1998).


Para la segunda clase, como era consecutiva a la anterior, el contexto fue el mismo pero la situación fue otra. Esta vez eran unas personas platicando en la sala de espera haciendo mención de las enfermedades que tenían terceros. En este momento no se presentó ninguna dificultad por lo cuál proseguí con el review. Dentro de éste los jóvenes tenían que ver el ejemplo del modelo de la clase en unos cupcakes, les mostré el ejemplo y posteriormente pedí a unos alumnos que pasaran a realizar lo mismo con la ayuda de sus compañeros y a leer lo que estaba dentro de ellos. Al terminar, volví a leer lo que decían los cupcakes para poder enfatizar más y así los adolescentes comprendieran mejor.

Cuando la actividad culminó y supuestamente los alumnos habían entendido, pasé a la actividad del make, donde les entregué unas hojas de trabajo y ellos tenían que completar unas oraciones de acuerdo a las imágenes que  tenían en sus hojas, se las expliqué y pregunté si había dudas. Hice algunas preguntas y como algunos respondían correctamente, asumí que lo habían entendido y efectivamente algunos lo hicieron pero hubo alrededor de cinco alumnos que mostraron confusión y empezaron a distraerse y dispersarse, esto causó que otros alumnos iniciaran a distraerse un poco y la actividad se prolongo más de lo que había previsto. Fue por eso que la última actividad no pudo culminarse como debía, solo aproximadamente la mitad de los jóvenes realizó el trabajo.

En esta clase de dos horas, al principio me sentí un poco nerviosa por lo que nos habían mencionado de los alumnos de segundo, estuve pensando en la posibilidad de que tal vez los alumnos no me hicieran caso al igual que con otros maestros o que simplemente decidieran no entrar a clase. Sin embargo, después de un tiempo me empecé a relajar y a sentirme más cómoda con la actitud de los jóvenes.

El control en el aula surgió mucho mejor que en primer grado, en realidad me sorprendí del trabajo que realizaron los alumnos de segundo grado. En realidad esta fue una nueva experiencia a pesar de ya haber tenido una, el trabajar con otro grupo de diferentes edades me abrió la mente a nuevas posibilidades y oportunidades de descubrir las formas de trabajo de los jóvenes. Indiscutiblemente, lo que más disfruté de la jornada fue trabajar con los alumnos de segundo, a pesar de que su comportamiento no fue uno de los mejores que haya visto.

Lo anterior no quiere decir que no haya disfrutado hacer mis prácticas con el grupo de primero, es sólo que la situación y problemas que traían en esa semana lo tenía tensos y con la mente en otro lado. Es verdad que mi trabajo era conseguir que ellos se enfocaran en lo que yo les iba a presentar pero a lo que había estado observado durante la semana, la problemática era crítica. A pesar de esto y de las distracciones dentro del salón, muchos de los jóvenes de este grado demostraron un buen desempeño.

Realizar una segunda jornada implicó nuevas ideas, nuevas experiencias, nuevos retos y cosas por mejorar. Permanecer una semana dentro de un plantel con una atención excelente hacía las maestras practicantes, me dio la confianza de presentar ante las autoridades inconvenientes, pedir instalaciones, material, apoyo de su parte, etc. La verdad me quedó con algo que siempre recordaré y que me ayudará a seguir adelante tratando de ser mejor en cada práctica y de tomar ese impulso que se requiere.

La oportunidad de trabajar con dos grupos de edades diferentes me abrió un panorama mucho más amplio y con posibilidades de realizar estrategias diferentes ya que ahora sé que el trabajo que vaya a realizar dentro de un salón se me facilitará más conociendo al grupo y creándome esas oportunidades de trabajo productivo.

“los alumnos se inclinan más a asumir su parte de responsabilidad en el aprendizaje si piensan que su éxito depende de su trabajo más que de su suerte, de su inteligencia natural o de la simpatía de los profesores. Y como hemos visto, esto depende de la percepción que tengan de las circunstancias del aprendizaje, de la enseñanza que reciben. Nos podemos preguntar ahora cuáles son las características de una enseñanza que favorezca la entrega al estudio en los alumnos.” Hunter y Barker (1987).

Aún me falta mucho por conocer y por mejorar, pero hasta ahora, estas dos prácticas que he realizado me han ayudado a conocer el ámbito educativo, las implicaciones que tiene trabajar con jóvenes, los problemas a los que puedo estar expuesta, las satisfacción de saber que alguien esta aprendiendo gracias al esfuerzo que hago por presentar un trabajo de calidad, la forma de trabajo de otros profesores, la organización de una escuela secundaria, etc.
Todo esto, es algo a lo que me enfrentaré de hoy en adelante y sé que si no me permito bajar mi nivel de trabajo, haré algo de lo que estaré orgullosa. Aunque hubo algunos días en los que baje mi rendimiento, estoy consciente de que eso no es lo que me ayudará a conseguir lo que realmente quiero, continuar hasta terminar esta carrera, que hasta ahora me ha ayudado a crecer tanto profesional como personalmente.

Sin embargo, no solo existe mi opinión acerca de mi trabajo, hubo profesores que me acompañaron en mis jornadas, los cuales observaron mi desempeño e hicieron comentarios de los aspectos positivos y negativos o cosas por mejorar dentro de mi práctica. Los profesores acompañantes fueron Rebeca Díaz y Diego Zepeda, los cuales me comentaron que mis puntos positivos fueron los siguientes:
·         Pedir ayuda de los alumnos.
·         Revisar la comprensión del tema.
·         Material.
·         El inglés y tono de voz.
·         Expresión corporal.
·         Atraer atención de los alumnos con la actitud, material, preguntas y actividades.
·         Buena participación de alumnos.
·         Ayudé a los alumnos a que corrigieran sus errores.

Se que aunque tengo varios puntos buenos, no debo confiarme, al contrario, necesito seguir trabajando en ellos y mejorarlos para poder llegar a dominarlos de manera que me permitan obtener más beneficios tanto de mi práctica como de el trabajo y desempeño de los alumnos.

Ahora, los maestros también me comentaron los puntos negativos o cosas por mejorar. En estos son los que tengo que trabajar más porque sé que me ayudarán a ser una docente con mejores oportunidades de crear una clase cerca o excelente. Los puntos enunciados fueron los siguientes:
·         Gramática
·         Control de clase.
·         Organización de tiempos.
·         Usar cognados.
·         Corregir  pronunciación de alumnos.
Me di cuenta de algunos de estos errores al momento de estar desarrollando la clase, sin embargo no hice la corrección en el momento puesto que ya había continuado con otra cosa cuando los reconocí. Pero cuando me los estaban comentando sabía que lo había hecho.

            Las opiniones que me dieron los profesores acompañantes son una herramienta más y creo que una de las más valiosas para mejorar mis prácticas ya que son personas que conocen y saben de lo que hablan. Necesito analizar todos esos puntos que tengo que mejorar para que en las siguientes prácticas vayan disminuyendo, tal vez me enfrente a otros nuevos retos a superar pero siempre tratando de que no se vuelvan a repetir.

            El trabajo que realicé dentro de las aulas y aún antes de llegar a estas, fue un poco pesado por lo mismo que no me había enfrentado a algo así. Sin embargo, la gratificación que obtuve de ello me ayudará de hoy en adelante y cuando me enfrente a situaciones similares a las que ya experimenté, sabré de que forma reaccionar o como actuar.




Bibliografía

Aebli, Hans (1998), "Cómo se inicia el trabajo con una clase nueva" y "El primer encuentro", en Factores de la enseñanza que favorecen el aprendizaje autónomo, Madrid, Narcea (Educación hoy. Estudios), pp. 221-223 y 223-225.
SAINT-ONGE, Michel (1997), “Las características de una enseñanza que favorece la entrega de los alumnos”, en Yo explico, pero ellos... ¿aprenden?, Bilbao, Mensajero, pp. 112-116

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